17 abr 2013

QUE TODOS SE LEVANTEN, QUE NINGUNO SE QUEDE ATRÁS DE LOS DEMÁS


Manifiesto del Comité de Unidad Campesina en su 35 Aniversario,
al Pueblo de Guatemala y los Pueblos del Mundo.

Este 15 de abril, al cumplir 35 años de existencia, las campesinas y campesinos, indígenas y ladinos pobres que conformamos el Comité de Unidad Campesina -CUC-, reafirmamos que las causas que nos llevaron a organizarnos hace 35 años en pueblos, aldeas y fincas, siguen estando presentes y por eso seguimos manteniendo nuestra vigencia como organización; en estos años de existencia hemos cosechado logros y victorias y hemos dejado huella y aportado en la historia de Guatemala.

Las Huellas y Aportes del CUC en la Historia.

Desde que nacimos en aquella lejana fecha del 15 de abril del 1978, los hombres y mujeres, jóvenes y niños que conformamos el Comité de Unidad Campesina, hemos recorrido un largo camino en nuestra lucha por la justicia, una verdadera democracia, un sistema social y económico que distribuya equitativamente la riqueza generada por las y los trabajadores, las manos campesinas y los pueblos originarios.

A lo largo de estos 35 años de historia hemos librado importantes luchas a favor de la vida; hemos dado significativos aportes al país desnudando la naturaleza del sistema de dominación; apoyamos las justas luchas del Pueblo reivindicando la solidaridad; construimos propuestas y creamos, a través de nuestra experiencia y reflexión crítica, conocimientos puestos al servicio de quienes comparten nuestro anhelo por cambiar de raíz este sistema capitalista, patriarcal, racista y opresor.

Con el surgimiento del CUC, nació una nueva forma de participación y organización de las y los campesinos, indígenas y ladinos pobres, nos permitió, desde nuestras comunidades, tener presencia a nivel nacional y que hacer valer nuestras necesidades, saberes, sentimientos y demandas. Haber mantenido nuestra organización, en un país de gobiernos militares criminales y genocidas, también significa un importante logro.

Nuestra primera aparición pública se dio en aquel 1º. de mayo de 1978, unas semanas antes que asumiera la presidencia del país el sanguinario general Romeo Lucas García. Por primera vez en la historia reciente de Guatemala desfilábamos centenares de mujeres y hombres indígenas que nos identificamos con la consiga de “Cabeza Clara, Corazón Solidario y Puño Combativo”. Dimos a conocer nuestras demandas, nuestros principios y nuestra disposición de lucha. Estas demandas partían de las necesidades sentidas de nuestros pueblos y nos llevaron a luchar en contra de las inhumanas condiciones laborales en las fincas de la Costa Sur, en contra del despojo de la tierra, en contra de las masivas violaciones a los derechos humanos que se vivía en el campo y en la ciudad.

A pesar de este contexto represivo, organizamos conjuntamente con otras organizaciones hermanas de sindicalistas, estudiantes y otros sectores populares, la primera e histórica Huelga de la Costa Sur en la que participamos más de 80 mil trabajadores permanentes de ingenios, voluntarios y trabajadores temporales del altiplano. Como resultado de esta lucha logramos que se aumentara el salario mínimo de Q 1.12 a Q3.20, lo que significó un incremento de casi un 200% y aun así no cubría las necesidades básicas.

A través de nuestra representación internacional denunciamos las masivas violaciones a los derechos humanos y comenzamos a participar en las instancias internacionales de derechos de los pueblos indígenas como el Consejo Internacional de Tratado Indios (CITI), con presencia en Naciones Unidas. Tras la ofensiva represiva y las políticas de genocidio dirigido contra las comunidades campesinas e indígenas, iniciamos un proceso de rearticulación y volvimos a surgir a luz pública en la marcha del 1º. de mayo de 1987, integrándonos a la Unidad de Acción Sindical y Popular (UASP), en ese entonces organización combativa que agrupaba a diversos sectores. Contribuimos, como expresión de nuestro compromiso con los Derechos Humanos y la defensa de la vida, a la lucha en contra de la militarización, el reclutamiento forzoso, y por la disolución de las patrullas de autodefensa civil (PAC). 
 

A principios de los años noventa participamos en la Campaña Continental 500 años de Resistencia Indígena, Negra y Popular que fue la plataforma que posibilitó que Rigoberta Menchú recibiera el Premio Nobel de la Paz; también fuimos parte de las organizaciones que fundaron la CLOC-Vía Campesina, alianza campesina internacional y continental. A nivel nacional nuestra organización ha sido semilla que contribuyó al surgimiento de otras organizaciones campesinas, de mujeres, de desplazados y otras. Contribuimos también a la creación de varias coordinaciones como Majawil Q’ij, COPMAGUA, Nukuj Ajpop y CNOC que se convirtió en una importante plataforma para la construcción de propuestas de políticas e iniciativas de leyes relativas al catastro, seguridad alimentaria y nutricional, desarrollo rural, la reforma agraria y soberanía alimentaria.

Para finales de los años ochenta y principios de los noventa impulsamos varias huelgas en el campo que hicieron posible que se decretara un aumento al salario mínimo diario de hasta Q 11.20, cuando lo que más pagaban los finqueros era Q 5.00 al día, mientras que las necesidades diarias de las familias eran de más de Q 50.00.

Como organización aportamos al proceso de paz en la Asamblea de la Sociedad Civil, y posteriormente como parte del movimiento campesino organizado impulsamos luchas, participamos en las mesas de seguimiento y aportamos a la construcción de la institucionalidad agraria para empujar que se concretaran los acuerdos de identidad y derechos de los pueblos indígenas y el de desarrollo socioeconómico y situación agraria. En este sentido, contribuimos a que el desarrollo rural se convirtiera en un tema de agenda nacional.

La falta de cumplimiento de los acuerdos de paz, la agudización de la situación del hambre en el campo, las nuevas formas de despojo de la Madre Tierra y los desalojos violentos, además de la firma del Tratado de Libre Comercio, en el año 2005, nos llevaron a reflexionar sobre la necesidad de impulsar la producción, intercambio, distribución y consumo basados en principios de soberanía alimentaria y equilibrio ecológico; por lo que desde entonces promovemos la propuesta de la agroecología, y la necesidad de recuperar los saberes y prácticas de los abuelos y abuelas, para el manejo y cuidado de la madre naturaleza.

Hemos logrado recuperar más de 24,319 manzanas de tierra que pasaran a manos de campesinos y campesinas sin tierra lo que ha beneficiado a más de 4,000 familias. Fruto de esa tierra que recuperamos y con otras ayudas que obtuvimos, cuando fue el Huracán Stán, pudimos apoyar con alimentos, medicinas y reconstrucción a más de tres mil familias en 75 comunidades de 8 departamentos afectados y de la misma manera, con otros desastres naturales hemos llevado ayuda a familias indígenas y campesinas afectadas, en las regiones donde tenemos presencia.

Hemos desarrollado programas de alfabetización para mujeres, formado y capacitado a cientos de campesinas y campesinos, aportamos asistencia técnica a cientos de familias; brindamos asesoría jurídica para las comunidades que luchan por la tierra o que por esa misma lucha, han sido injustamente acusadas. Brindamos solidaridad, en lo que nos es posible, a otras comunidades y organizaciones con quienes compartimos luchas y sueños.

Estos logros han sido posibles por el esfuerzo de las comunidades organizadas y gracias al apoyo de organizaciones hermanas y la solidaridad internacional. Al hacer este recuento, queremos expresar que la lucha combativa y organizada es la que nos ha permitido obtener frutos y es, por ahora, el único camino que tenemos para obtener victorias y para que nuestras demandas sean respondidas. Estos logros deben ser consolidados, pero las condiciones actuales no nos permiten, ni garantizan que nuestra situación cambie.

La situación que vivimos en el campo y ciudades no se aguanta más.
Hermanos y Hermanas del campo y las ciudades, este país en el que día a día nos levantamos para trabajar, estudiar o sobrevivir, no es el país que queremos para nuestras hijas e hijos; nos lo han arrebatado y nos están dejando lo peor para vivir. En lugar de tener tranquilidad, la muerte camina en nuestras calles y veredas fruto de una violencia imparable. Día a día vivimos con la angustia de saber si nuestros familiares llegarán bien a casa; si acudimos a las autoridades, nos topamos con que en la mayoría de los casos, no hacen nada, no pueden hacer nada o se han corrompido y son parte del sistema de muerte en el que vivimos.

Seguimos sembrando y cosechando en las mismas parcelas que cada vez se hacen más pequeñas cuando pasan de padres a hijos. Nuestros productos se venden baratos porque no se reconoce el trabajo de campesinas y campesinos, pero lo que compramos en tiendas y mercados no deja de subir de precio. El abono se hace cada vez más caro y cada año rinde menos porque en realidad va matando a la Madre Tierra. Unos pocos siguen acaparando las mejores y más grandes tierras y a nosotras y nosotros nos van quedando las laderas, la tierra poco fértil o de plano no tenemos tierra, mientras ante nuestros ojos, crecen las fincas con caña de azúcar, palma africana, banano y hule; además se roban el agua de los ríos para regar esa producción y en verano a nuestras comunidades cada vez llega menos agua y cada invierno se dan más inundaciones.

Los bosques y montañas que nuestros antepasados cuidaron, ahora nos los están arrebatando las empresas mineras o petroleras; el agua que va quedando en nuestros ríos, las empresas hidroeléctricas quieren acapararla para producir electricidad que nunca llegará a las casas de las comunidades que fueron despojadas para construir las represas. Jamás consultan a nuestras comunidades sobre estos proyectos y cuando nos expresamos, no reconocen nuestra voluntad soberana.

Nuestros derechos existen en el papel porque la realidad es que día a día vivimos los abusos de los que concentran el poder. Si buscamos trabajo, cuesta mucho encontrarlo; si lo encontramos, es mal pagado o tenemos que trabajar desde la madrugada hasta el anochecer o bien en varios trabajos para tener un ingreso que nos permita medio cubrir nuestras necesidades; hace muchos años que la jornada de 8 horas desapareció. No existen derechos para los trabajadores y trabajadoras del campo y de la ciudad.

Muchos hermanos y hermanas se han trasladado a las ciudades pensando que se puede tener mejor trabajo y al final terminamos mal viviendo en cuartos y casas alquilados, no tenemos vivienda y no contamos con servicios decentes como agua, drenajes y energía eléctrica, pero lo que sí existe para nosotras y nosotros es el pago puntual del alquiler, del agua, de la energía eléctrica.

Aunque ha aumentado la cantidad de escuelas primaria, esas escuelas a donde van nuestros hijas e hijos están en mal estado, tienen pocos maestros, los materiales y útiles escolares cada año son más caros y al terminar la primaria existen muy pocos lugares para seguir estudiando básicos o diversificado. Si tenemos posibilidades que nuestros hijos sigan estudiando, son contados con los dedos de una mano quienes pueden seguir estudios universitarios y cuando buscan trabajo, no lo encuentran. La educación es cara y no llega a todas y todos.

Nuestras familias van a los hospitales a morirse porque en ellos no hay medicinas, no hay suficientes doctores o no hay donde hacerse exámenes. Después de esperar horas y horas para ser atendidos nos dan una receta con medicinas carísimas o nos mandan a hacer exámenes a otro lado porque el equipo no funciona; la salud pública que pagamos con nuestros impuestos es de lo peor porque tenemos más de 50 años que ningún gobierno realmente le ha importado la salud del pueblo.

Si protestamos por todas estas injusticias, nos acusan, nos persiguen y nos meten a la cárcel. Los grandes medios de comunicación, en lugar de dar a conocer las causas por las que protestamos y cuáles son nuestras demandas, tratan de hacernos aparecer como delincuentes y buscan que nuestros mismos hermanos y hermanas de las ciudades, que sufren las mismas injusticias, nos llamen bochincheros y haraganes, sin darse cuenta que nuestras razones son las mismas que les afectan y por lo tanto, deberían de sumarse a esas luchas. Ahora nuevamente la represión es la forma como responden a nuestras demandas, nos reprimen porque quieren debilitarnos, desunirnos, aislarnos y sembrar el miedo para poder seguir apropiándose de las riquezas del país que beneficiarán solamente a unos cuantos. Hacen eso porque saben que desunidos es más fácil quebrarnos, porque quieren que nuestra voz se silencie y porque le tienen miedo a la fuerza que tenemos, que es la fuerza organizada del Pueblo.

Cuando alguna vez logramos que nos atiendan, lo único que hacen es crear mesas de diálogo y nos prometen soluciones que nunca se cumplen; pasan los años, cambian los funcionarios y nuestras demandas siguen siendo las mismas. Después del gobierno de Árbenz, ningún gobierno ha velado realmente por el Pueblo; a los políticos solo les interesa usarnos como escalera para llegar a la presidencia, el congreso o la municipalidad. Ningún partido de los existentes es la solución a nuestra situación porque los partidos a lo que llegan es a hacer negocios, enriquecerse más, seguir vendiendo las riquezas de nuestro país a los extranjeros y recuperar lo que invirtieron en las campañas electorales, la corrupción es la sangre que circula por todo el sistema político. Si pedimos leyes para el pueblo, son bloqueadas, dicen que siembran la división y pasan los años sin que se aprueben, mientras tanto, las leyes que benefician a los grandes empresarios se aprueban con rapidez y la mayoría de las veces sin que el Pueblo sepa que los de siempre tienen nuevos privilegios.

Si buscamos los tribunales para exigir que se cumplan los derechos y que la ley sea pareja para todos, resulta que los que están en los juzgados son los que defienden a los poderosos o son los mismos políticos corruptos que han sido escogidos para mantener la corrupción; las leyes en la práctica no son iguales para todos y menos aún si es una mujer la que llega a exigir justicia, porque en esta Guatemala de la injusticia, lo más difícil, las mayores injusticias quedan para las mujeres. La justicia es lo que menos se ve en los juzgados.

Este sistema de muerte nos oprime, nos exprime, nos discrimina y no nos deja vivir en paz. Este país que han construido los ricos es solo para ellos y sus hijos, para nosotros y nosotras han dejado lo peor, para nosotras y nosotros no han dejado nada.

Ya es tiempo que todas y todos nos levantemos
La situación que vivimos en el campo y las ciudades, no se puede aguantar más; ya es tiempo que nos quitemos la opresión que no nos deja vivir; ya es tiempo de que todos nos levantemos, ya es tiempo de parar los abusos de los grandes empresarios nacionales y extranjeros, gobernantes, funcionarios y políticos corruptos; ya es tiempo de impedir la imposición de las medidas y políticas que solo a ellos benefician.

Para detener este sistema de muerte estamos proponiendo a los pueblos, comunidades, organizaciones y personas de buena voluntad que unamos nuestros esfuerzos para formar una fuerza popular, política y de plena participación democrática que nos permita construir el país que queremos para nuestras hijas e hijos; que haga respetar los derechos y la voluntad popular, en resumen, que le arrebate el poder a los ricos y su gobierno y construya el poder del Pueblo.

Solamente por medio de una fuerza organizada, popular y democrática podemos evitar que se sigan cerrando los espacios de participación, que se siga militarizando el país, que sigan poniendo en venta nuestros territorios y que se consolide este sistema de muerte y dominación. Necesitamos construir esa fuerza social para transformar la situación en la que vivimos y comenzar a generar cambios que sean en beneficio del Pueblo; solo así podremos decirle a todos los que se enriquecen con nuestro trabajo y nuestro sudor: ¡Basta ya!; ¡No más abusos e injusticias contra el Pueblo!; ¡no más violación a nuestros derechos!; ¡No más despojos en los territorios de nuestros pueblos!

Solo la fuerza del pueblo organizado, hace valer nuestros derechos.
Tenemos que ir formando esta fuerza del Pueblo desde los caseríos, cantones, barrios y colonias; debe ser una fuerza que unifique todas las causas particulares en una gran causa común, donde todas y todos nos sintamos presentes y representados; debe ser una fuerza organizada y popular que se movilice permanentemente para volver a traer seguridad a nuestras comunidades y barrios; que recupere la tierra en beneficio de las y los campesinos e impida que se siga concentrando tierra en pocas manos; que detenga el despojo de la Madre Tierra; debe ser una fuerza del pueblo que haga valer nuestros derechos, que no permita que nos roben el fruto de nuestro trabajo y que se pisotee nuestra dignidad.

Debemos unir los distintos ríos de nuestras luchas, para hacer un río fuerte y caudaloso que comience a establecer nuevas relaciones de poder en el campo y la ciudad; que donde estemos presentes, sea el Pueblo el que mande y se respete y recupere los distintos saberes y conocimientos populares para ir construyendo una nueva forma de educación para nuestros hijos e hijas; para ir construyendo una nueva forma de impulsar la salud para nuestras familias.

Hacemos este llamado, porque estamos convencidas y convencidos que ninguno de los partidos políticos actuales puede llevar adelante esta lucha y estos cambios y porque además, la forma como está construido el sistema político no permite la verdadera participación popular. La tarea actual tampoco es formar un partido político que participe en unas elecciones donde se gastan millones de quetzales en publicidad, se hagan promesas y al llegar al gobierno, se olviden de ellas; se trata más bien de ir levantando en cada comunidad, en cada barrio una amplia forma de participación que se base en la consulta permanente al Pueblo y en la asamblea para tomar decisiones; que quienes nombremos como autoridad, sea para ejecutar lo que el pueblo quiere y que la tarea no se concentren en una o pocas personas, sino en un gobierno local colectivo.

Hacemos un llamado a unir, articular y sumar lo que ya está organizado, organizar lo que no está organizado; fortalecer las identidades particulares y a partir de estas identidades encontrar puntos comunes y construir puentes de comunicación para impulsar las luchas actuales y futuras.

En resumen, llamamos a hacer de la Rebeldía una forma de vida: a no callarnos; a perder el miedo, a denunciar lo que haya que denunciar, a solidarizarnos y unirnos a otras y otros; a rechazar lo que nos quieren imponer, a indignarnos ante las injusticas y abusos porque no hay ningún guatemalteco o guatemalteca del Pueblo cuyos derechos no hayan sido pisoteados. ¡Ya basta de tanta injustica, dolor y sufrimiento!

Tenemos derecho a una vida plena; tenemos derecho a la justicia social, a una democracia verdadera, a construir un futuro mejor; a que se respete nuestros derechos y dignidad como mujeres y a un mundo sin violencia; tenemos derecho a convivir en armonía y en respeto a nuestra identidad como Pueblos Mayas, Xincas, Garífunas y Mestizos; tenemos derecho a rebelarnos y construir una Guatemala para todas y todos.

Que todos se levanten, que no haya ni un grupo ni dos entre nosotros
que se quede atrás de los demás

Comité de Unidad Campesina
CUC

Cabeza Clara, Corazón Solidario y Puño Combativo
de las y los Trabajadores del Campo


•• Tz’ikin
15 de abril de 2013

16 abr 2013

La responsabilidad de Estados Unidos en el Genocidio Guatemalteco No puede Olvidarse.


Por: Wendy Méndez.

La Escuela de las Américas es una institución estadounidense dedicada al entrenamiento de oficiales militares latinoamericanos desde 1946 en lo que llaman “contrainsurgencia”. Nace como parte del nuevo escenario mundial luego de la Segunda Guerra Mundial en que el gobierno estadounidense diseña su política internacional de defensa, y en la que los EEUU empiezan a jugar un papel dominante a nivel mundial y consideran a Centro América como las Banana Republics de su patio trasero.

Es comúnmente conocida como la Escuela de Asesinos puesto que muchos de sus graduados han sido implicados y condenados en los sistemas de justicia por violaciones a los derechos humanos y crímenes de lesa humanidad. 
 
La Escuela de las Américas (SOA por sus siglas en inglés) diseña su enseñanza con el objetivo de crear alianzas con grupos económicos de poder oligárquicos y de extrema derecha para impulsar lo que ellos llaman la lucha contra el comunismo internacional, en el marco de la Guerra Fría.

En el año 2000, la Escuela de las Américas cambió su nombre a Instituto del Hemisferio Occidental para la Cooperación en Seguridad (WHINSEC por sus siglas en inglés) aunque los cursos impartidos continúan incluyendo formación ideológica de los oficiales, desaparición forzada, asesinato, espionaje, violación sexual, masacres y operaciones psicológicas.

El General guatemalteco Efraín Ríos Montt, siendo juzgado hoy en día por Genocidio, junto a su Jefe de Inteligencia Militar General José Rodríguez Sánchez, es una de las personas graduadas de la SOA; recibió Curso de Infantería Básica, Mecánica, Motores y Artillería Pesada en Fort Gulick, Panamá en 1950 y más adelante Curso Especial en Contrainsurgencia en Fort Bragg, EEUU en 1961.

En ambos momentos en que el General Efraín Ríos Montt es adiestrado en la SOA, se están dando manifestaciones claras de injerencia estadounidense en nuestro país.

En el primer momento podemos señalar las campañas diseñadas para difamar en periódicos estadounidenses e internacionales sobre el “Terror Rojo” que debía ser aplastado en Guatemala tras las reformas llevadas acabo por el presidente Juan José Arévalo y el presidente Jacobo Arbenz Guzmán de expropiación de tierras ociosas de la UFCO; la opinión pública creada desde 1950 para detener “la invasión comunista” cobró especial eco en la oligarquía  terrateniente nacional.

Luego durante la X Conferencia Panamericana en Venezuela en marzo de 1954, por algo se incluye el derecho de intervención en el caso que existiera alguna institución política dominada por parte del movimiento comunista internacional a lo cual Guatemala se opuso a través de su Canciller de la Dignidad. Sin embargo en el siguiente acto es derrocado en Junio de 1954 el presidente de la Primavera en una operación dirigida por la CIA conocida como PBSUCCESS.

Para el segundo momento estamos ante una nueva etapa debido a que la Revolución Cubana de 1959 vino a transformar la política exterior estadounidense ya que su doctrina militar tomó una definición más amplia del enemigo interno, al igual que se orquestaran intentos de invasión a Cuba haciendo provecho de nuestro territorio nacional.

De uno de los manuales de la SOA “Terrorismo y la Guerrilla Urbana” se puede observar la ausencia de la distinción entre guerrilleros y población civil, considerándose de la misma manera blancos hostiles. Es decir que la población civil desarmada también era considerada un enemigo interno. A esto lo siguió el apoyo táctico y financiero por duplicar las fuerzas armadas de los Estados, lo que en Guatemala se tradujo en la creación de entes policiacos y militares para tener mayor control social en las regiones rurales.

Pero será que dicha formación ideológica y táctica del General tuvo algún impacto en su actuación en el terrorismo de Estado guatemalteco?

La primera señal simplemente es que se convierte en Jefe de Estado no a través de un proceso de elección democrática sino a través de un golpe de estado al General Romeo Lucas García, dando continuidad a las dictaduras militares entre marzo de 1982 y agosto de 1983 y la total militarización de las instituciones públicas del Estado.

La segunda señal es que el General Ríos Montt sustituyó la justicia e instauró un sistema represivo, ilegal y encubierto dirigido por miembros de la inteligencia militar, para llevar acabo acciones de control social. Creó los llamados Tribunales de Fuero Especial en los cuales las personas consideradas enemigo interno eran secuestradas, torturadas y obligadas a procesos arbitrarios sin conocer de qué se les acusaba y en los cuales los jueces sin rostro eran nombrados por el mismo General. La condena… ejecución o desaparición forzada.

La tercera señal se pueden observar en los resultados que la Comisión de Esclarecimiento Histórico cuando concluye que en Guatemala hubo genocidio en los años 1981 – 1983. Solo durante la época del General Efraín Ríos Montt se dan 266 de las 669 masacres cometidas durante los 36 años de guerra. Esto como parte de su política de tierra arrasada y operaciones psicológicas que aprendió en la SOA y experimentó desde el poder.

Mientras estos crímenes de lesa humanidad eran perpetrados por las fuerzas del Estado, el presidente de EEUU Ronald Reagan proclamaba mejoras en las condiciones de los derechos humanos en Guatemala y justificaba el apoyo al General Efraín Ríos Montt con $4 millones de dólares en 1982 para repuestos de helicópteros y $6.3 millones de dólares en 1983 para diverso equipo militar. Toda la región Centroamericana sufrió la intervención estadounidense bajo el presidente Ronald Reagan pues el gran objetivo imperialista para esta época era aplastar la Revolución Sandinista cueste lo que cueste y servir de policía internacional para asegurar los intereses económicos-comerciales norteamericanos en Centro América y el Caribe.

Sobrevivientes de estas masacres, violación sexual y tierra arrasada, son las y los principales actores en el Juicio Histórico por el Genocidio del Pueblo Ixil que dio inicio el 19 de marzo del presente año, sin embargo poco o nada se ha hablado de la responsabilidad Norte Americana en el genocidio y de su apoyo financiero directo e indirecto, por lo que hoy más que nunca el pueblo norteamericano debe de impedir por un acto de reparación moral el levantamiento del embargo militar estadounidense así como el equipamiento armado y/o apoyo financiero al ejercito de Guatemala que hasta el día de hoy sigue negando lo siniestro de nuestra historia.

JUICIO Y CASTIGO A LOS GENOCIDAS Y SUS COMPLICES
NO MAS ESCUELA DE ASESINOS

Algunos ejemplos de oficiales militares latinoamericanos graduados de la Escuela de las Américas:
  • Coronel Byron Disrael Lima Estrada de Guatemala, condenado por el Asesinato de Monseñor Gerardi ocurrido en 1998.
  • Coronel Orlando Inocente Montano, siendo acusado de participar en la masacre de 8 padres jesuitas de la UCA en El Salvador en 1989
  • Mayor Roberto D'Aubuisson de El Salvador, implicado en el Asesinato de Monseñor Romero en 1980.
  • General José Guillermo García de El Salvador, siendo enjuiciado por la Masacre de alrededor de 1000 personas en El Mozote en 1981.
  • Pedro Barrientos, Raúl Jofré, Edwin Dimter Bianchi y Jorge Smith Gumucio, siendo acusados de participar en el asesinato del cantante Victor Jara en el Estadio de Chile en 1973.
  • General Jorge Rafael Videla Redondo de Argentina, condenado por el robo y apropiación sistemática de bebés durante su dictadura en 1976.
  • General Luis Alfonso Zapata Uribe, implicado en asesinato de civiles en Antioquia actualmente.
  • Coronel Alvaro Quijano de Colombia, siendo enjuiciado por colaborar con el narcotráfico actualmente.
En la pinta con fotos de desaparecidos frente a la Embajada de EEUU en Guatemala se lee: 
Justicia por Genocidio, que se cierre la escuela de las Américas.
 
Fuentes consultadas:

www.cidh.org/countryrep/Guatemala83sp, (Capitulo 4 Derecho a la Justicia y al Proceso Regular, OEA)
A U.S. Protégé is Forced to Face the Past, Rios Montt on Trial for Genocide, Nick Alexandrov, 2013
Bio DOD 2 Apr 1974, National Security Archive.
Conclusiones y Recomendaciones del Informe de la Comisión de Esclarecimiento Histórico, 1999.
Destino Manifiesto ¿Ideal o Justificación? Una conversación con David M. Pletcher.
Paved With Good Intentions: A Profile of the School of the Americas, Nathan Perz, 2003.
Reagan and Guatemala´s Death Files, Robert Parry, 1999
State Terrorism and the United States: From Counterinsurgency to the War on Terrorism, Frederick H. Gareau, 2004.
Un Siglo de Terror en América Latina, Luis Armando Suarez Salazar, 2006.
Venas Abiertas de América Latina, Eduardo Galeano, 1971.
Periódicos diversos recientes de EEUU, México, Guatemala, El Salvador, Chile, Argentina y Colombia.

15 abr 2013

¡Libertad para Rubén Herrera!

¡Basta de persecución y represión política!

Las organizaciones y personas abajo firmantes, originarias de Guatemala y otros países, dedicadas a la investigación social, la academia, el arte, las luchas feministas, la defensa de los derechos humanos, del territorio y de la naturaleza, comprometidas con las luchas de los pueblos indígenas y con el futuro de nuestros pueblos, condenamos enérgicamente la captura de Rubén Herrera ocurrida el pasado 15 de marzo en la cabecera departamental de Huehuetenango. La detención de Rubén Herrera es parte de una estrategia de persecución y terror comunitario que despliega la trasnacional española Hidro Santa Cruz, en alianza con el gobierno de Guatemala, empresarios y autoridades españolas, para que nadie se oponga en Santa Cruz Barillas a la construcción de su hidroeléctrica Cambalam.

A instancias de Hidro Santa Cruz se están cometiendo vicios judiciales que deben ser investigados por la Corte Suprema de Justicia y el Colegio de Abogados. En Santa Cruz Barillas aumentan las acusaciones infundadas, las detenciones ilegales, el miedo a caminar libremente, las intimidaciones y el control militar de la población. Más de 20 líderes y lideresas comunitarias, incluyendo a Rubén Herrera, están siendo perseguidos, acusados o tienen procesos judiciales abiertos cargados de irregularidades, que confirman la existencia de fuertes presiones por parte de la trasnacional española para quebrar la imparcialidad de jueces y fiscales. 

 Tales vicios son notorios en las dos acusaciones contra Rubén Herrera. En la primera, extendida en el 2009, fue sindicado por “detenciones ilegales, amenazas e instigación a delinquir”. En febrero de 2009 los y las vecinos pararon a unos ingenieros de Hidro Santa Cruz, por ser extraños a la comunidad, para preguntarles qué estaban haciendo en sus tierras, creándose un estado de tensión que fue resuelto allí mismo. Existen evidencias y testigos de que la presencia de Rubén Herrera en esa ocasión fue precisamente para evitar conflictos mayores entre pobladores e ingenieros de esta empresa. Aunque Rubén se presentó dos veces voluntariamente a la citación de los tribunales, nunca fue atendido por excusas del juez.  La perversidad mayor ocurrió cuando en la reciente audiencia del 19 de marzo después de su captura, a petición del abogado de Hidro Santa Cruz, el juez Luis Fernando Pérez Zamora aceptó incluir los cargos de plagio y secuestro.

 La otra acusación fue hecha en marzo de 2012 cuando Hidro Santa Cruz le imputó los delitos de “amenazas, allanamiento, secuestro, terrorismo, detenciones ilegales, coacción, incendio, actividad contra la seguridad interior de la nación, atentado contra la seguridad de servicios de utilidad pública”, involucrándolo en la detención y quema de un convoy de su propiedad, ocurrida el 9 de marzo. Existen evidencias y testigos de que era imposible que Rubén Herrera se encontrara en Santa Cruz Barillas en tal ocasión.
 
 La Unidad Coordinadora Departamental de Huehuetenango, integrada por jefes del Organismo Judicial, del Ministerio Público, de la Policía Nacional Civil y del Instituto de Defensa Pública Penal, debe investigar la actuación de los operadores de justicia en ese departamento y, en particular, del Juez Luis Fernando Pérez Zamora, para evitar que la defensa y el ejercicio de los derechos ciudadanos  sean interpretados como  actos criminales.

 Criminal es la estrategia de Hidro Santa Cruz que quiere imponerse como la máxima autoridad de Barillas. Esta empresa española ha utilizado métodos sucios como el auto sabotaje, ha protegido a sus agentes de seguridad responsables de provocar el 1 de mayo de 2012 la muerte de Andrés Francisco Miguel y los atentados contra Pablo Antonio Pablo y Esteban Bernabé, simplemente por oponerse a vender sus tierras; y ha sido la peticionaria directa del Estado de Sitio que el gobierno implantó en este municipio del 3 al 18 de mayo  de 2012.  Hidro Santa Cruz no reconoce que el 23 de junio de 2007 46,490 habitantes de Santa Cruz Barillas dijeron que no quieren a ninguna empresa que se apropie de sus bienes naturales. No reconoce las más de 100 actas municipales de reuniones comunitarias que han adversado la presencia de minería, hidroeléctricas y empresas extranjeras en Santa Cruz Barillas. Se burla hasta de la autonomía municipal porque en el convenio de regalías que quiere imponer se reserva el derecho a decidir qué proyectos aprobar.
 
 Los abusos de Hidro Santa Cruz son los mismos que están cometiendo otras empresas extractivas en toda Guatemala. Son empresas que reciben el total apoyo de las fuerzas de seguridad del Estado y las autoridades políticas, empezando por el Presidente de la República.  Un control militar empresarial nos regresa al pasado de muerte e impunidad.  Las capturas ilegales, como las ocurridas contra Rubén Herrera, las intimidaciones, los asesinatos y la represión constituyen una grave amenaza contra la democracia y el derecho a la ciudadanía. Los desalojos, la usurpación de lugares sagrados, el robo y contaminación de agua y el desprecio a las consultas comunitarias son políticas que desprecian la vida y destruyen lo poco que hemos avanzado para vivir en paz. 

 Hacemos un llamado para denunciar estos actos que criminalizan la defensa de los derechos humanos.  Exijamos respeto a las consultas comunitarias y paz para todos los municipios donde éstas se han realizado. Ninguna empresa extractiva tiene más derechos que la ciudadanía. Hacemos nuestras y reivindicamos como justas las demandas de la población de Barillas, contenidas en el Memorial del 7 de enero de 2013:

 1.  Exigimos respeto a nuestras autoridades municipal y comunitaria, porque son nuestras autoridades e instancias representativas, legales y legítimas de conformidad con lo establecido en el marco del Convenio 169 de la OIT. 

2.       Que se respeten los resultados de nuestra Consulta Comunitaria de Buena Fe.

3.       Que se tome en cuenta lo anunciado por el Relator de las Naciones Unidas en cuanto al cumplimiento y respeto de las consultas comunitarias como medios de consenso para salvaguardar los derechos fundamentales. Ese es el espíritu. 

4.   No a la militarización de nuestro territorio como uso de intimidación a nuestra sociedad. 

5.   Que se retire lo más pronto sin mediación alguna la empresa Hidro Santa Cruz de nuestro territorio.

6.       Que los presos políticos detenidos ilegalmente sean puestos en libertad. 

7.  Que las órdenes de captura giradas en contra de líderes y lideresas de las  comunidades sean anuladas.

8.   Que termine la presión, el chantaje y las amenazas contra las familias de los detenidos y de las  personas perseguidas  políticas para que firmen documentos a favor de Hidro Santa Cruz a cambio de su liberación y la renuncia de sus derechos ciudadanos. 

9.   Pedimos un resarcimiento inmediato a las personas dañadas de manera directa e indirecta por la empresa, para no repetir los mismos acontecimientos.  

 ¡Libertad para Rubén Herrera!
¡Basta de persecución y represión política!
¡Unidad y fortaleza para todas las comunidades barillenses!
¡Fuera Hidro Santa Cruz de Guatemala!

14 abr 2013

"Bergoglio no fue un Romero, se alejó de los pobres durante el genocidio argentino".



Jon Sobrino, vasco universal y símbolo de la Teología de la Liberación, acostumbra a conmover el corazón. Alejado de boatos y parafernalias vaticanistas, sus opiniones le han valido más de una reprimenda. Hoy habla por primera vez del nuevo Papa, y lo hace alto y claro. 

DONOSTIA. Jon Sobrino (Barcelona, 1938) es el quijote de los desheredados, un teólogo que le quita a la vida el papel de regalo para presentarla descarnada. Pero hablar como Sobrino lo hace, con la espiritualidad de su antiimperialismo, irrita a muchos, sobre todo a los inquisidores romanos. En un discurso tremendamente lúcido pero políticamente incorrecto, arremete contra el espectáculo de la elección del nuevo Papa. "Era chocante el despliegue de suntuosidad, alejada de la sencillez de Jesús", dice. Y, sin pelos en la lengua, asegura que "Bergoglio, superior de los jesuitas de Argentina en los años de mayor represión del genocidio cívico militar, tuvo un alejamiento de la Iglesia Popular, comprometida con los pobres. "No fue un Romero", subraya Sobrino.

Usted ha tachado la elección del Papa de "folklore mediático".

La plaza de San Pedro estaba abarrotada de gente de todas las razas y colores, con banderas variopintas, con rostros expectantes y sonrientes. La fachada del Templo estaba adornada con esmero calculado. Se dejaban ver también personas vestidas con capisayos y acicaladas como no se ven en las calles de la vida real, en campesinos y señoras del mercado. Imperaba el folklore -en inglés, costumbres populares-, aunque en la plaza de San Pedro, las costumbres eran más sofisticadas y acicaladas que las de los pueblos del terruño español y de los cantones de El Salvador, donde yo me encuentro.

¿Eso es malo?

No, nada de esto era malo, pero no decía nada importante de quién iba a ser el nuevo Papa, qué alegrías y problemas iba a tener y con qué cruz iba a cargar… Sí era chocante el despliegue de suntuosidad alejada de la sencillez de Jesús. Y se adivinaba una cierta jactancia en los organizadores como diciendo todo está saliendo bien. Cuando esta perfección expresa, además, poderío, la suelo llamar la pastoral de la apoteosis.

Pero no todo fue folclórico.

No, algo no fue folclórico ya desde el primer día. Hablo de la vestimenta sencilla del Papa, de la pequeña cruz sobre su pecho donde no había oro ni plata ni brillantes, su oración que, inclinándose, pidió al pueblo antes de bendecirles él a ellos. Son signos pequeños pero claros. Ojalá crezcan como signos grandes y que acompañan a su misión. Clara quedó la sencillez y la humildad.

La elección de Bergoglio resultó una sorpresa total.

Sí, para los no iniciados fue una sorpresa y una gran novedad. El Papa es argentino, el primer Papa de ese país. Y es jesuita, el primer Papa de esa orden. Ambas cosas pueden ser trivializadas, como ha ocurrido en algunos medios. Por eso hay que entenderlo bien. Messi es argentino, pero no todos los argentinos son estrellas. Jesuita fue Pedro Arrupe, pero -y aquí hablo de cosas más serias- no todos los jesuitas somos como él. Al folclore pertenecen también titulares sin mucho ingenio y con pereza mental como; argentino y jesuita. ¿No tendrán otra cosa que decir? Además los momentos folclóricos y mediáticos duran poco. Triste es mantenerlos, o seguir añadiendo detalles intranscendentes, sin acabar de entrar en el fondo del asunto como el Papa, la Iglesia, Dios y nosotros. De los amos de los medios -y de los espectadores- dependerá que lo folclórico siga siendo lo más socorrido.

Estos días, ha hablado con gente que conoce a Bergoglio de cerca.

Sí, yo no soy experto en la vida, trabajo, gozos y sufrimientos de Bergoglio. Y para no caer en ninguna irresponsabilidad he procurado conectarme con personas, a las que no citaré, de Argentina, sobre todo, que han tenido contacto directo con él. Espero comprensión por lo limitado de lo que voy a decir, y pido disculpas si cometo algún error. Bergoglio es un jesuita que ha ocupado cargos importantes en la Provincia de Argentina. Ha sido profesor de Teología, superior y provincial. No es difícil hablar de sus tareas externas. Pero de lo más interno solo se puede hablar con delicadeza y, ahora, con respeto y responsabilidad. Muchos compañeros lo han recordado como persona de hondos convencimientos y temperamento, decidido luchador y sin tregua. Si le hacen Papa, limpiará la Curia, se ha dicho con humor.

¿Le han resaltado su austeridad?

También le recuerdan por su interés desmedido de comunicar a otros sus convicciones sobre la Compañía de Jesús, interés que se podía convertir en posesividad, hasta exigir lealtad hacia su persona. Muchos recuerdan su austeridad de vida, como jesuita, arzobispo y cardenal. Muestra de ello es su vivienda y su proverbial viajar en autobús. Ya obispo, muchos de sus sacerdotes recuerdan su cercanía y cómo se les ofrecía a suplirles en su trabajo parroquial, cuando necesitaban dejar la parroquia para salir a descansar. La austeridad de vida iba acompañada de un real interés por los pobres, indigentes, sindicalistas atropellados, lo que le llevó a defenderlos con firmeza ante los sucesivos gobiernos. Los temas morales le han sido cercanos, y ciertamente el del aborto, lo que le llevó a enfrentarse directamente con el presidente del país.

¿Le han recordado por su opción por los pobres?

En todo ello se aprecia una forma suya específica de hacer la opción por los pobres. No así en salir activa y arriesgadamente en su defensa en las épocas de represión de las criminales dictaduras militares. La complicidad de la jerarquía eclesiástica con las dictaduras es conocida. Bergoglio fue superior de los jesuitas de Argentina desde 1973 hasta 1979, en los años de mayor represión del genocidio cívico militar.

¿Habla de complicidad?

No parece justo hablar de complicidad, pero sí parece correcto decir que en aquellas circunstancias Bergoglio tuvo un alejamiento de la Iglesia Popular, comprometida con los pobres. No fue un Romero -célebre por su defensa de los derechos humanos y asesinado en el ejercicio de su ministerio pastoral-. No tengo conocimientos suficientes, y lo digo con temor a equivocarme. Bergoglio no ofrecía la imagen de Monseñor Angelleli, obispo argentino asesinado por los militares en 1976. Muy posiblemente sí ocurría en su corazón, pero no solía aflorar en público el recuerdo vivo de Leónidas Proaño, Monseñor Juan Gerardi, Sergio Méndez…

Sin embargo, tiene también otra marcada faceta solidaria.

Sí, por otra parte, desde 1998, como arzobispo de Buenos Aires acompañó de diferentes maneras a sectores maltratados de la gran ciudad, y con hechos concretos. Un testigo ocular cuenta que en la misa del primer aniversario de la tragedia de Cromagnon -incendio ocurrido durante un concierto de rock que costó la vida a 200 jóvenes-, Bergoglio se hizo presente y con fuerza exigió justicia para las víctimas. A veces usó lenguaje profético. Denunció los males que trituran la carne del pueblo, y les puso nombre concreto: la trata de personas, el trabajo esclavo, la prostitución, el narcotráfico, y muchos otros. Para algunos, quizás la mayor virtud y la mayor fuerza para llevar adelante su actual ministerio papal es que Bergoglio es un hombre abierto al diálogo con los marginados y desde el dolor. Acompañó con decisión procesos eclesiales en los márgenes de la Iglesia católica, y los procesos que ocurren al borde de la legalidad. Dos ejemplos emblemáticos son la vicaría de curas villeros de los barrios marginales y su apoyo a los curas que deambulaban sin un ministerio digno.

¿Qué le espera al papa Francisco?

Solo Dios lo sabe. El nuevo Papa habrá pensado bien lo que le puede esperar y lo que él deberá, podrá y querrá hacer. Ahora enumeramos algunas tareas que a nosotros, desde El Salvador, nos parecen importantes, y que pueden ser importantes para todos en la Iglesia. También nosotros debemos llevarlas a cabo, pero el Papa tiene una mayor responsabilidad y, ojalá tenga más medios. Las tareas coinciden mucho con las que José Ignacio González Faus ha propuesto recientemente.

¿Cuál sería la más urgente?

La primera -yo creo que la mayor de las utopías- es hacer realidad la utopía de Juan XXIII: La iglesia es especialmente la Iglesia de los Pobres. No tuvo éxito en el aula del Vaticano II, de modo que unos 40 obispos se reunieron fuera del aula, y en las Catacumbas de Santa Domitila firmaron el manifiesto que se ha llamado El Pacto de las Catacumbas.

Usted siempre apunta a la falta de sensibilidad de la Iglesia.

Por lo que muchos dicen, Bergoglio tiene sensibilidad hacia los pobres. Ojalá tenga lucidez para hacer real la Iglesia de los pobres, y que esta deje de ser Iglesia de abundancia, de burgueses y ricos. No le faltarán enemigos, como no faltaron después de Medellín a muchos jerarcas que sí pusieron a los pobres en el centro de la Iglesia. Los enemigos estaban dentro de curias eclesiásticas, y muy poderosamente en el mundo del dinero y el poder. Estos asesinaron a miles de cristianos y cristianas.

Imposible olvidar a Monseñor Romero, mártir latinoamericano.

Ojalá el papa Francisco no se asuste de una Iglesia perseguida y mártir, como las de Monseñor Romero y Monseñor Gerardi. Y los canonice o no, ojalá proclame que los mártires, concretándolos también como los mártires por la justicia, es lo mejor que tenemos en la Iglesia. Es lo que la hacen parecida a Jesús de Nazaret. Para ello no es esencial que canonice a Monseñor Romero, aunque sería un buen signo. Y si el Papa cae en alguna debilidad humana, sea esta estar orgulloso de su patria latinoamericana, sufriente y esperanzada, mártir y siempre en trance de resurrección. Y estar orgulloso de toda una generación de obispos: Leónidas Proaño, Helder Camara, Aloysius Lorscheider, Samuel Ruiz… No llegaron a papas, la mayoría de ellos tampoco a cardenales. Pero de ellos vivimos.

¿Y qué me dice de los problemas que sacuden a la Iglesia y que aparecen en los medios de comunicación?

La segunda de las utopías es afrontar la conocida constelación de problemas al interior de la organización de la Iglesia que esperan solución. Por ejemplo, la muy urgente reforma de la Curia romana. También es necesario que los miembros de la Curia sean preferentemente laicos. Asimismo, es importante que Roma deje a las iglesias locales la elección de sus pastores. Que desaparezcan del entorno papal todos los símbolos de poder y de dignidad mundana, y ciertamente que el sucesor de Pedro deje de ser jefe de Estado, porque eso avergonzaría a Jesús. Hace falta que toda la Iglesia sienta como ofensa a Dios la actual separación de las iglesias cristianas. Hay que pedir al Papa que Roma solucione la situación de los católicos que fallaron en su primer matrimonio y han encontrado estabilidad en una segunda unión. Y, por supuesto, que repiense el celibato ministerial.

Usted tampoco abandona otras reivindicaciones ya clásicas.

Sí tengo otras tres cuestiones. Por un lado, que de una vez por todas arreglemos la situación insostenible de la mujer en la Iglesia. También que dejemos de minusvalorar, a veces menospreciar, al mundo indígena, a los mapuches de América del Sur y a todos los que el Papa irá conociendo en sus viajes por África, Asia y América Latina. Y por supuesto que aprendamos a amar a la madre tierra.

Todo ello con un compromiso en firme que tiene que ver mucho con lo sucedido estos días.

Sí, el compromiso debería ser que el nuevo Papa en el balcón de San Pedro y los millones de personas en la plaza no debieran convertirse en un gran actor, el Papa, y en meros espectadores taquilleros, los fieles.